La trazabilidad hace referencia a la identificación del origen y las fases por las que pasa una mercancía antes de llegar al cliente final. Esto permite tener un seguimiento de principio a fin de la mercancía a lo largo de la cadena de suministro y dar a conocer al cliente de forma más exacta cuándo será entregado su pedido.
Llevar a cabo la trazabilidad también ayuda a la propia empresa a conocer la ubicación exacta de la mercancía, controlar posibles riesgos y solucionar problemas que surjan durante el proceso. De esta forma se puede asegurar la entrega de la mercancía hasta su destino final.
Ventajas de aplicar un sistema de trazabilidad
Son muchas las ventajas que aporta aplicar una trazabilidad de mercancías a lo largo de la cadena de suministro. Las ventajas son tanto para la propia empresa que la aplica, como para los clientes finales.
Por un lado, para las empresas la trazabilidad logística les ayuda a identificar la ubicación de sus productos, los cuellos de botella, posibles incidencias y puntos críticos. Esto les permite adelantarse a incidentes y prever situaciones de riesgo para actuar con tiempo.
Por otro lado, la trazabilidad ayuda al cliente final (ya sea una tienda, proveedor o consumidor que ha llevado a cabo una compra online) a conocer de forma más precisa cuándo llegará su pedido y los procesos por los que va pasando. Esto mejora la satisfacción con la experiencia de compra.
En general, entre las ventajas que derivan de la aplicación de la trazabilidad encontramos:
- Aporta seguridad y calidad en el proceso logístico.
- Contribuye a la optimización de la cadena de suministro.
- Mejora la experiencia del cliente.
- Posibilita la monitorización y el control de todas las fases a lo largo del proceso logístico.
- Los clientes pueden verificar la ubicación y el progreso de su compra.
- Optimiza la gestión de los inventarios al mejorar el seguimiento de los productos y por tanto del stock.
- Consigue generar un sistema de vigilancia continua pudiendo crear avisos en caso de que se genere algún problema.
- Permite generar un análisis de datos con la información que proporciona para realizar previsiones a futuro analizando fechas previas.

Tipos de trazabilidad que puede aplicarse
Según el tipo de rastreo o trazabilidad que se aplique podemos encontrar cuatro tipos:
1. Tracing o trazabilidad hacia atrás
Permite hacer el seguimiento de un producto desde el punto de venta hasta su origen. Para poder hacer este seguimiento es necesario conocer la fecha de fabricación, dónde y quién lo ha fabricado.
2. Tracking o trazabilidad hacia delante
Esta trazabilidad posibilita el seguimiento de la mercancía desde que sale de los almacenes hasta que es recogida por el cliente final. Es muy utilizada en los procesos de entrega de pedidos online.
3. Trazabilidad interna
Registra los pasos que sigue un producto dentro de la empresa (fabricación, manipulación, lote etc.).
4. Trazabilidad externa
Incluye el seguimiento del producto por todas las fases de la cadena de suministro.
Herramientas utilizadas
Para implementar un sistema de trazabilidad logística se utilizan principalmente dos sistemas: los códigos de barras y las etiquetas RFID.
- Los códigos de barras son uno de los sistemas de seguimiento más tradicionales y utilizados a nivel mundial. Se trata de un conjunto de barras de distinto grosor y números que identifican tanto el origen como la ubicación y cantidad de stock de ese producto.
- La tecnología RFID (identificación por radiofrecuencia) se basa en una etiqueta en la que se incluye información sobre el producto y se puede transmitir gracias a las ondas de radiofrecuencia con la ayuda de un lector. Este método es más costoso que los códigos de barras, pero es más preciso y más rápido.
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