Seguro que los has utilizado alguna vez, aunque no conocieras las siglas. Hoy hablamos de la gran revolución silenciosa de la última milla: los puntos PUDO.
En CITYlogin, como proveedores de servicios de distribución urbana de mercancías, sabemos que los hábitos de consumo han cambiado, y la logística ha sabido leer el mensaje. Los compradores online valoran la flexibilidad de las entregas, por ello el modelo tradicional de entrega “puerta a puerta”, aunque sigue siendo fundamental, pedía a gritos una alternativa que devolviera el control al comprador y, de paso, diera un respiro al tráfico y la contaminación de nuestras ciudades.
Esa alternativa tiene nombre, y aunque probablemente ya la utilices a menudo para recoger tus compras online, puede que no estés familiarizado con su término técnico. Hoy hablamos de la gran revolución silenciosa de la última milla: los puntos PUDO.
¿Qué son los puntos PUDO?
PUDO son las siglas en inglés de “Pick Up, Drop Off” (punto de recogida y entrega).
No son otra cosa que esos puntos de conveniencia asociados a una red logística. Pueden ser comercios de tu propio barrio (una papelería, una floristería, una gasolinera) o taquillas inteligentes (lockers) abiertas 24/7.
Su uso es sencillísimo: al comprar online, el usuario en lugar de poner su dirección personal, selecciona el punto PUDO que más le convenga. Cuando el paquete llega, recibe un código QR o un PIN en su móvil que podrá escanear en el lugar de recogida y llevarse su compra.
Ventajas de los puntos PUDO para el usuario
Para el comprador online, elegir un punto PUDO en lugar de su domicilio es sinónimo de recuperar el control sobre su tiempo y sus compras online. Estas son las tres grandes razones de su éxito:
- Libertad total de horarios: al elegir un PUDO, el paquete espera al comprador y no al revés. El usuario decide el momento exacto para recogerlo: a la vuelta del gimnasio, de camino al supermercado, al pasear al perro o incluso un domingo por la tarde si opta por una taquilla 24/7.
- Seguridad y privacidad garantizadas: un punto PUDO elimina de un plumazo la incertidumbre de “¿dónde estará mi pedido?”. Solo el usuario con su código único o QR, puede acceder a su compra.
- Devoluciones sin problemas (logística inversa fácil): los puntos PUDO han simplificado radicalmente este proceso. Ahora, la devolución es tan sencilla como escanear un código desde el móvil, depositar el paquete que se quiere devolver en la taquilla o llevarlo al establecimiento con punto PUDO y listo. El sistema hace el resto.
Ventajas de los puntos de recogida para la distribución urbana y para las ciudades
El auge de los PUDO no es solo una cuestión de comodidad para el usuario, es una necesidad estructural para que la última milla sea viable y las ciudades no colapsen. Aquí es donde ocurre la verdadera magia operativa:
- El fin de la temida “entrega fallida”: en la logística de última milla, el mayor pozo de ineficiencia (y pérdida de rentabilidad) es llegar a un domicilio y que no haya nadie para recibir el paquete. Con un punto PUDO esta situación desaparece: la taquilla o el comercio asociado siempre están disponibles para recepcionar la mercancía. La tasa de éxito de entrega a la primera pasa automáticamente a ser del 100%.
- Consolidación de carga (densidad de entrega): el modelo PUDO permite lo que en el sector se denomina “consolidación”. El repartidor aparca una sola vez y deposita esos 30 paquetes de golpe en un único locker o punto de conveniencia en cuestión de minutos. Esto multiplica la productividad de los conductores y optimiza el uso de la flota.
- Sostenibilidad urbana y desahogo del tráfico: al eliminar las entregas fallidas y consolidar la carga se reducen drásticamente los kilómetros recorridos “en vacío” y las paradas intermitentes que entorpecen la circulación. Esto se traduce en un descenso de las emisiones de CO2, menos ruido y un espacio público mucho más descongestionado y amable para el ciudadano.
Históricamente, el consumidor español ha sido muy de “que me lo traigan a la puerta de casa”. Sin embargo, con las normativas de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) ya implantadas y un consumidor que valora cada vez más su tiempo libre, el crecimiento de los puntos PUDO en nuestro país se ha disparado, recortando distancias con nuestros vecinos europeos a un ritmo récord.



