Repartidores: un trabajo esencial durante la lucha contra el Covid

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“Lo que más nos movía era saber que éramos nece­sar­ios”. Nue­stros repar­tidores de CITY­lo­gin Ourense han sido pro­tag­o­nistas de este artícu­lo de La Voz de Gali­cia jun­to a otros pro­fe­sion­ales clave durante la pan­demia.

“Ellos son impre­scindibles”. Son las pal­abras que refle­jan la impor­tan­cia que han tenido cier­tos per­files pro­fe­sion­ales para la sociedad durante la época más dura del con­fi­namien­to. Entre ellos se encuen­tran policías y cuer­pos de seguri­dad, per­son­al san­i­tario, per­son­al de cen­tros de ali­mentación y repar­tidores.

Nue­stros repar­tidores de CITY­lo­gin Ourense han sido pro­tag­o­nistas de este artícu­lo por la gran labor social que realizaron al hac­er lle­gar pro­duc­tos nece­sar­ios a los hog­a­res, cuan­do todo esta­ba cer­ra­do y las calles vacías.

Los repartidores hicieron posible la llegada de cientos de artículos de primera necesidad

Así expli­can la rel­e­van­cia del sec­tor logís­ti­co y de la figu­ra del repar­tidor en la entre­vista que les realizaron.

Las com­pras online fueron el recur­so más emplea­do para sobre­vivir al cierre de tien­das y establec­imien­tos de todo tipo. Los repar­tidores hicieron posi­ble con sus entre­gas a domi­cilio el cubrir todas esas necesi­dades que fueron surgien­do durante el esta­do de alar­ma.

«Fuimos un vín­cu­lo direc­to entre la gente y la real­i­dad del mun­do vacío que esta­ba fuera de la puer­ta de sus casas». Dice César Manuel Lin­do, encar­ga­do de la sede ouren­sana de CITY­lo­gin, una empre­sa de dis­tribu­ción y repar­to.

Su tra­ba­jo se incre­men­tó en más de un 30 %, tan­to que el número de emplea­d­os pasó de 13 a 40 en los momen­tos más críti­cos de la pan­demia. «Lle­va­mos pedi­dos de todo tipo y a todos los rin­cones, a las aldeas más remo­tas de la provin­cia e inclu­so a lugares en los que nos avis­a­ban de que había var­ios con­ta­gia­dos», recuer­da. Todo su equipo se salvó del Covid.

«Es un orgul­lo y una tremen­da sat­is­fac­ción. Al prin­ci­pio lo vivi­mos con miedo, pero poco a poco nos fuimos adap­tan­do y lo que más nos movía era saber que éramos nece­sar­ios para la sociedad en ese momen­to», con­tinúa César, que lle­va 25 años en el sec­tor de la logís­ti­ca.

Lo mis­mo pien­sa su com­pañero Lucas Sousa. «A mí lo que más me impactó, y creo que es un recuer­do que no se bor­rará, era ver las calles de la ciu­dad vacías a una hora pun­ta. Parecía que estábamos en una pelícu­la apoc­alíp­ti­ca». No se olvi­dan tam­poco de la emo­ción gen­er­a­da por los clientes. «A algunos les llevábamos bienes bási­cos y al ver­nos lle­gar a su casa, en un rin­conci­to en medio del rur­al ouren­sano, nos lo agradecían con lágri­mas en los ojos», dice César. «Y nos hacían emo­cionarnos a nosotros tam­bién, claro», admite Lucas. Destacó el repar­to de equipamien­to deporti­vo, de man­u­al­i­dades infan­tiles y de suc­cionadores.

Sector clave para la sociedad

Los repar­tidores de CITY­lo­gin mues­tran la impor­tan­cia que su activi­dad tuvo en esas sem­anas tan com­pli­cadas para todos y el gran ser­vi­cio que prestaron para la sociedad. Des­de CITY­lo­gin esta­mos orgul­losos de la gran labor que hicieron nue­stros repar­tidores, y del esfuer­zo que demues­tran día a día.

Puedes con­sul­tar el artícu­lo de La Voz de Gali­cia al com­ple­to en el sigu­iente enlace