Cross-docking: qué es y para qué sirve

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Uno de los pro­ce­sos más uti­liza­dos en activi­dades logís­ti­cas es el denom­i­na­do “cross-dock­ing”.

En CITY­lo­gin lle­va­mos a cabo esta activi­dad cuan­do recibi­mos la mer­cancía en camiones y, depen­di­en­do de si nece­si­tan o no clasi­fi­cación, las trasladamos a nues­tras fur­gone­tas para lle­var a cabo el repar­to por zonas urbanas.

Lo que hace destacar a este pro­ce­so es que elim­i­na la necesi­dad de alma­ce­nar los pro­duc­tos cuan­do pasan de un pun­to a otro. En su lugar se uti­lizan las zonas de los muelles de car­ga como lugares de espera tem­po­ral has­ta que las mer­cancías son com­pro­badas y pasan de un modo de trans­porte al sigu­iente.

¿Qué es el cross-docking en logística?

El cross-dock­ing es un pro­ce­so logís­ti­co que con­siste en trans­ferir las mer­cancías de un medio de trans­porte a otro sin necesi­dad de lle­var a cabo su alma­ce­namien­to.

Esta activi­dad se clasi­ficó en sus ini­cios como una estrate­gia logís­ti­ca, ya que con­sigue min­i­mizar el tiem­po que las mer­cancías están alma­ce­nadas envián­dolas direc­ta­mente a su des­ti­no final una vez que se reciben en el cen­tro logís­ti­co.

¿Cómo funciona?

El pro­ce­so comien­za con la pro­gra­mación por parte de los provee­dores de la mer­cancía a enviar. Tras ello la mer­cancía pro­gra­ma­da es trans­porta­da al des­ti­no logís­ti­co.

Una vez que lle­ga, se recep­ciona la mer­cancía en el almacén y se revisa que todo haya lle­ga­do según las indi­ca­ciones de los provee­dores.

Después dicha mer­cancía vuelve a embalarse, se con­sol­i­dan los pro­duc­tos en caso de ser nece­sario, y se vuel­ven a car­gar en el sigu­iente medio de trans­porte para su lle­ga­da al pun­to de des­ti­no.

De esta for­ma, la mer­cancía ape­nas ha pasa­do tiem­po en los almacenes, solo el nece­sario para com­pro­bar que los pro­duc­tos recep­ciona­dos son los cor­rec­tos y la nue­va car­ga está bien clasi­fi­ca­da. Este pro­ce­so per­mite a las empre­sas trasladar sus mer­cancías con menos costes y de for­ma mucho más efi­ciente.

Cross-docking

¿Qué beneficios tiene?

Para que este pro­ce­so logís­ti­co se lleve a cabo cor­rec­ta­mente y de for­ma efi­caz es nece­sario que todas las partes impli­cadas (des­de el provee­dor has­ta el usuario final, pasan­do por el alma­ce­na­je y el trans­porte) estén per­fec­ta­mente coor­di­nadas.

Una vez con­segui­da dicha coor­di­nación, estos son los ben­efi­cios que el cross-dock­ing puede supon­er den­tro de la cade­na de sum­in­istro:

  • Los pla­zos de entre­ga se agilizan gra­cias a la reduc­ción de los tiem­pos de manip­u­lación de la mer­cancía. Esto impli­ca tam­bién una mejo­ra en la sat­is­fac­ción del cliente final. 
  • Al min­i­mizar el uso de alma­ce­namien­to, los costes rela­ciona­dos con ello se reducen. 
  • Se dis­min­uye el ries­go de daños que la mer­cancía puede sufrir debido a que se manip­u­la menos y no nece­si­ta de alma­ce­namien­to.
  • Mejo­ra la vis­i­bil­i­dad y la efi­cien­cia oper­a­ti­va de todo el pro­ce­so de la cade­na de sum­in­istro.

Fases del cross-docking en almacenes

Las acciones que se lle­van a cabo durante el cross-dock­ing puede dividirse en 4 fas­es prin­ci­pales:

  • Pro­gra­mar la recep­ción: hay que plan­i­ficar cuán­do van a lle­gar los camiones al almacén y estar prepara­dos para la recep­ción de la mer­cancía. 
  • Recep­ción de la mer­cancía: una vez que los camiones lle­gan a los muelles del almacén se debe recep­cionar la mer­cancía y descar­gar­la de los camiones.
  • Reg­istro, revisión e iden­ti­fi­cación: se ha de reg­is­trar la mer­cancía recibi­da y revis­ar que no haya errores o que algún pro­duc­to esté daña­do. Es un paso muy impor­tante para ase­gu­rar el seguimien­to y con­trol de la mer­cancía. 
  • Expe­di­ción y con­sol­i­dación: la mer­cancía revisa­da vuelve a embalarse (en los casos que se requiera) y se trasla­da al sigu­iente medio de trans­porte para ser envi­a­da al cliente final. 

Tipos de cross-docking en almacenes

Si bien es un pro­ce­so logís­ti­co sen­cil­lo, exis­ten diver­sos tipos de cross-dock­ing en fun­ción de las ges­tiones que haya que realizar con la mer­cancía a enviar.

De esta for­ma podemos hablar de tres tipos de cross-dock­ing:

Predistribuido

Es el mod­e­lo más sen­cil­lo. El provee­dor envía ya la mer­cancía prepara­da y orga­ni­za­da para su entre­ga final. De esta for­ma durante el pro­ce­so solo se ha de trasladar la mer­cancía de un medio de trans­porte a otro.

Consolidado

En este mod­e­lo la mer­cancía ha de ser manip­u­la­da para cumplir con los req­ui­si­tos del cliente final. Por ello se ha de trasladar la mer­cancía a una zona en la que se exam­i­na y se prepara en fun­ción de las necesi­dades del cliente.

Híbrido

Es el mod­e­lo más com­ple­jo ya que con­ll­e­va sep­a­rar la mer­cancía recibi­da, para con­sol­i­dar­la después con otros pro­duc­tos lle­ga­dos de otros medios de trans­porte o alma­ce­na­dos en las insta­la­ciones. Una vez preparadas las mer­cancías según los pedi­dos, pasan al sigu­iente medio de trans­porte para su entre­ga.

Son muchos los ben­efi­cios que este pro­ce­so logís­ti­co trae con­si­go, pero no se debe perder de vista que para poder obten­er­los ha de realizarse una inver­sión pre­via en el redis­eño del almacén y los pro­ce­sos inter­nos, de tal for­ma que todas las partes impli­cadas estén per­fec­ta­mente coor­di­nadas para que el pro­ce­so se lleve a cabo en tiem­po y for­ma.