Navidad, rebajas y Blue Monday: pruebas de fuego para la paquetería y la logística inversa

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En noviem­bre comien­za una de las tem­po­radas más exi­gentes para la dis­tribu­ción urbana, la paque­tería y la logís­ti­ca inver­sa. El Black Fri­day da el pis­to­le­ta­zo de sal­i­da “ofi­cial” para una época llena de pedi­dos online con des­cuen­tos.

Con “ofi­cial” me refiero a la fecha que esper­an los con­sum­i­dores para realizar sus com­pras, ya que para nosotros esa fecha se ade­lan­ta var­ios meses debido a la preparación nece­saria para abar­car el aumen­to del vol­u­men de activi­dad que ello con­ll­e­va. A ese últi­mo viernes de noviem­bre se suman en unas sem­anas las com­pras navideñas, pos­te­ri­or­mente la época de reba­jas y para ter­mi­nar, ponien­do el colofón final a este peri­o­do, el denom­i­na­do Blue Mon­day”.

El pis­to­le­ta­zo de sal­i­da para nosotros se ade­lan­ta var­ios meses

Todo ello for­ma un cóc­tel de más de 8 sem­anas de gran activi­dad para la logís­ti­ca, en la que las empre­sas de dis­tribu­ción han de dar la tal­la para adap­tarse y lle­gar a estos picos de deman­da.

Paquetería y logística inversa: claves para estas fechas

El Black Fri­day se ha con­ver­tido en una de las épocas con may­or impacto para la logís­ti­ca y la paque­tería de todo el año. Y digo época porque ya no sólo se tra­ta del últi­mo viernes de noviem­bre, sino que durante sem­anas pre­vias los des­cuen­tos ya empiezan a hac­erse notar y el aumen­to de com­pras tam­bién.

Por otro lado, lle­gan tam­bién las fechas navideñas y con ellas los rega­los, lo que impli­ca otro reto para la paque­tería y la logís­ti­ca inver­sa, con días de entre­ga menos flex­i­bles debido a las fechas límite (25 de diciem­bre y 6 de enero). Tras ello cabría esper­ar un poco de tran­quil­i­dad, pero no es así ya que tras los rega­los lle­ga el peri­o­do de devolu­ciones de todos aque­l­los pre­sentes que no han ter­mi­na­do de cuadrar, lo que impli­ca otra tem­po­ra­da de ele­va­dos volúmenes de logís­ti­ca inver­sa para el sec­tor. 

Ape­nas una sem­ana y media más tarde lle­ga el denom­i­na­do Blue Mon­day o día más triste del año, estable­ci­do el ter­cer lunes de enero. Las mar­cas pub­li­can un alu­vión de ofer­tas para hac­er más “lle­vadero” el lunes más triste del año, con­clusión: otro pick day que se suma a la lista.   

La preparación es clave para afrontar estos picos de activi­dad.

No solo las tien­das y las mar­cas han de prepararse para poder hac­er frente a la avalan­cha de pedi­dos, las empre­sas de paque­tería tam­bién hemos de hac­er­lo. Sin logís­ti­ca y empre­sas ded­i­cadas a la dis­tribu­ción de últi­ma mil­la, la gran may­oría de los pedi­dos real­iza­dos de for­ma online no lle­garían a sus com­pradores y el vol­u­men de ven­tas se vería con­sid­er­able­mente reduci­do, con todo lo que ello impli­caría para la economía y el empleo.

Preparación y adaptación necesaria

En CITY­lo­gin nos preparamos para enfrentar estas fechas con muchos meses de antelación, ade­lan­tarnos a posi­bles esce­nar­ios es clave. Esto nos per­mite dar el mejor ser­vi­cio con la cal­i­dad y efi­cien­cia que se espera. La preparación es vital, por ejem­p­lo, durante la tem­po­ra­da de Black Fri­day y Navi­dad el vol­u­men de entre­gas que real­izamos se incre­men­tó un 50%. Des­de nue­stro micro hub urbano en el park­ing de la Plaza May­or de Madrid nota­mos un aumen­to del vol­u­men de paque­tes a dis­tribuir de un 43% respec­to a fechas nor­males. 

Abar­car este incre­men­to del vol­u­men de activi­dad sería imposi­ble sin una adaptación y preparación pre­via no solo en nues­tras insta­la­ciones, sino tam­bién de nues­tra flota y de nue­stros emplea­d­os ya que el número de paque­tes a dis­tribuir incre­men­ta, y con ello el número de vehícu­los que nece­si­ta­mos y por tan­to tam­bién de repar­tidores y de per­son­al de almacén.  La adaptación es clave, pero no solo para los picos de deman­da, sino tam­bién para volver a la “nor­mal­i­dad” una vez que dichas épocas de may­or activi­dad han ter­mi­na­do, el denom­i­na­do “Ramp down”. Estos peri­o­dos de gran activi­dad impli­can una doble adaptación, se tra­ta de un efec­to acordeón para el que hay que estar prepara­do.

En nue­stro micro­hub de Plaza May­or nota­mos un aumen­to del 43% del vol­u­men de paque­tes a dis­tribuir.

Además, en CITY­lo­gin apor­ta­mos un extra a la dis­tribu­ción urbana, ya que lle­va­mos a cabo nues­tra activi­dad medi­ante una flota de vehícu­los sostenibles, lo cual nos per­mite reducir el impacto medioam­bi­en­tal de nues­tra activi­dad, algo que nos parece de suma impor­tan­cia en estos tiem­pos que cor­ren.

La dis­tribu­ción de últi­ma mil­la se ha con­ver­tido en un ser­vi­cio esen­cial para la ciu­dadanía (bien demostra­do quedó durante el con­fi­namien­to) y ha lle­ga­do para quedarse, pero para sobre­vivir la preparación es la clave.

Alfon­so López

Direc­tor Gen­er­al de CITY­lo­gin