Ante la exigencia de entregas cada vez más rápidas (en 24 horas o incluso “same day”), la distribución capilar ha pasado a convertirse en el elemento crítico de la cadena de suministro.
De su correcta ejecución dependen la satisfacción del cliente, la rentabilidad del envío y, cada vez más, la sostenibilidad ambiental de nuestras ciudades.
Para gestionar esta complejidad, contar con la experiencia de CITYlogin, proveedor de última milla y partner especializado en operaciones urbanas, marca la diferencia entre una entrega fallida y un cliente fidelizado.
Qué es la distribución capilar y cómo encaja dentro de la última milla
La distribución capilar es el proceso logístico encargado de transportar mercancías desde un centro de distribución cercano o un micro-hub urbano hasta el destinatario final, situado generalmente en el interior de las ciudades.
Su nombre proviene del concepto de “capilaridad”, refiriéndose a la capacidad de llegar a todos los rincones, por recónditos o difíciles que sean.
Dentro de la cadena de suministro, la distribución capilar es sinónimo de logística de última milla. Es el tramo final y decisivo donde el paquete abandona la estandarización del almacén para enfrentarse a la realidad impredecible de la ciudad.
Características clave: destinos urbanos, vehículos ágiles y rutas complejas
A diferencia del transporte de larga distancia, que busca la eficiencia en carretera y el volumen, el reparto capilar se define por la atomización y la agilidad. Sus principales características son:
- Alta densidad de paradas: un vehículo de reparto capilar realiza decenas de entregas en un solo turno, con distancias muy cortas entre un punto y otro.
- Volúmenes pequeños: se transportan mayoritariamente paquetes individuales o cargas fraccionadas, en lugar de palés completos.
- Flotas adaptadas: los grandes vehículos como camiones no sirven aquí. Se requieren furgonetas ligeras, vehículos eléctricos, motocicletas e incluso repartidores a pie (walkers) para acceder a calles peatonales o cascos históricos.
- Interacción directa: es el único punto de contacto físico entre la marca (o el vendedor) y el cliente final, lo que eleva la importancia de la calidad del servicio.

Principales desafíos: tráfico, costes operativos y horarios exigentes
La distribución capilar es, operativamente, la parte más costosa y compleja de la logística. Se enfrenta a barreras diarias que ponen a prueba la eficiencia de cualquier empresa:
- Congestión y tráfico: los atascos y la falta de zonas de carga y descarga en las ciudades aumentan los tiempos de entrega y el consumo de combustible.
- Restricciones de acceso: las normativas medioambientales, como las Zonas de Bajas Emisiones, limitan el acceso a vehículos contaminantes, obligando a renovar flotas.
- Ventanas horarias estrechas: los clientes exigen recibir sus pedidos en momentos específicos, lo que reduce el margen de maniobra para agrupar envíos.
- Costes de la “entrega fallida”: si el cliente no está en casa, el coste de la logística inversa o el reintento de entrega penaliza gravemente el margen de beneficio.
Tecnología y planificación: cómo optimizar rutas para mejorar eficiencia
La tecnología es el gran aliado de la distribución capilar moderna.
El uso de software de optimización de rutas permite planificar el recorrido más eficiente teniendo en cuenta el tráfico en tiempo real, las ventanas horarias de los clientes y la capacidad de carga del vehículo. Además, la trazabilidad total ofrece visibilidad tanto a la empresa como al destinatario, reduciendo la incertidumbre y mejorando la tasa de entrega al primer intento.
La digitalización permite transformar una ruta caótica en un circuito lógico que ahorra kilómetros, tiempo y emisiones de CO2.
El papel de CITYlogin en la distribución capilar: flota eco y rutas urbanas
En CITYlogin entendemos que la distribución capilar no se trata solo de mover cajas, sino de entender el movimiento de la ciudad. Nuestro enfoque se basa en la sostenibilidad y la proximidad. Esto nos permite:
- Utilizar una flota sostenible (vehículos 100% eléctricos e híbridos) adaptada a las normativas de las ZBE más estrictas.
- Desplegar walkers y motos eléctricas para acceder a zonas peatonales o de difícil acceso donde una furgoneta convencional no es eficiente.
- Reducir la huella de carbono y el impacto acústico en las zonas donde operamos.
Nuestra experiencia en distribución urbana de mercancías garantiza que éstas lleguen a tiempo, respetando el entorno urbano y ofreciendo la mejor imagen de marca posible.
En un entorno donde la inmediatez es la norma, contar con una operativa ágil, tecnológica y respetuosa con el medio ambiente no es una opción, es una necesidad. Apoyarse en un operador especializado como CITYlogin permite a las empresas superar las barreras de la última milla y convertir el reto logístico en una ventaja competitiva.


