Con los años cada vez utilizamos más electrodomésticos y aparatos eléctricos en nuestro día a día: cepillos de dientes eléctricos, microondas, planchas, móviles, televisiones, lavadoras… Una vez que su vida útil llega a su fin pasan a ser clasificados como RAEE: residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.
Cuando estos aparatos no nos sirven surgen dudas: ¿Cómo se reciclan? ¿Dónde hay que llevarlos para deshacernos de ellos?
El tratamiento de los RAEE viene legislado por el Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero en el que se define qué se considera un RAEE y cómo han de gestionarse adecuadamente.
En CITYlogin tenemos un fuerte compromiso con la sostenibilidad. Por ello nos encargamos de la gestión de los residuos RAEE asociados a nuestras entregas, dando total trazabilidad desde el momento de la recogida hasta la entrega a los gestores autorizados para su destrucción.

Clasificación de los RAEE
Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos se clasifican según el Real Decreto que los regula en estas siete categorías:
- Aparatos de intercambio de temperatura: frigoríficos, congeladores, aparatos que suministran automáticamente productos fríos y otros aparatos de intercambio de temperatura que utilicen otros fluidos que no sean el agua.
- Monitores y pantallas: televisores, monitores, pantallas, ordenadores portátiles (incluidos los de tipo “notebook”).
- Lámparas: lámparas fluorescentes, lámparas de descarga de alta intensidad, lámparas de sodio de baja presión y lámparas LED.
- Grandes aparatos (>50cm): lavadoras, secadoras, lavavajillas, cocinas, cocinas y hornos eléctricos, hornillos eléctricos, placas de calor eléctricas, luminarias o aparatos de reproducción de sonido o imagen entre muchos otros.
- Pequeños aparatos (<50cm): aspiradoras, limpiamoquetas, máquinas de coser, hornos microondas, aparatos de ventilación, planchas, tostadoras y hervidores eléctricos entre muchos otros.
- Aparatos informáticos y de telecomunicaciones con componentes peligrosos: teléfonos móviles, GPS, calculadoras de bolsillo, ordenadores personales, impresoras, teléfonos, cartuchos de impresión y tóner con partes eléctricas.
- Paneles fotovoltaicos grandes: todos aquellos que tengan una dimensión exterior superior a 50 centímetros.

¿Cómo se reciclan los residuos RAEE?
Todos los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos han de someterse a un tratamiento específico de manera previa a su reciclado.
En este tratamiento previo se realiza la retirada de todos los fluidos incluidos aceites, lubricantes u otros y el tratamiento selectivo de materiales y componentes. Tras ello se procede a su reciclaje completo.
¿Dónde reciclar los RAEE?
Hay muchos puntos donde pueden llevarse dichos aparatos para su reciclaje.
La empresa Ecolec ha desarrollado un buscador que proporciona información actualizada sobre la ubicación de más de 800 lugares en los que es posible reciclar estos residuos.
¿Por qué es importante el reciclaje de los RAEE?
Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos tienen componentes especialmente contaminantes. Muchos de ellos contienen sustancias nocivas para el medioambiente como mercurio, bromo o cadmio.
Por ejemplo, el fósforo que hay dentro de un televisor es capaz de contaminar hasta 80.000 litros de agua.
Como vemos, el correcto tratamiento de los RAEE es fundamental para evitar que contaminen el medioambiente y supongan un riesgo para la salud de los ecosistemas.


